El diseño sensorial en las oficinas y sus beneficios para los usuarios

07/04/2021

El diseño sensorial en las oficinas y sus beneficios para los usuarios

Las personas nos relacionamos con el entorno a través de los sentidos. Los órganos de nuestro cuerpo captan impresiones que se transmiten al cerebro donde se convierten en sensaciones. Este uso de los sentidos en el ser humano se ha aplicado en distintos tipos de disciplinas, como la arquitectura, dando paso a técnicas como el Diseño Sensorial, que tiene como principal objetivo crear espacios donde los usuarios puedan sentirse cómodos.

En el post de esta semana, os explicamos cómo mejorar los espacios de oficinas a través de los sentidos y los beneficios que puedes lograr con esta técnica.

Los 5 sentidos aplicados al diseño de oficinas

Empezaremos hablando de la vista. Si el espacio lo permite, es importante disponer de cristaleras que dejen pasar la luz natural, ya que ayuda a una correcta salud visual y permite estar en contacto con el exterior. Este sentido también se estimula a través de las formas, por tanto, los materiales que incluyamos durante la construcción y la decoración de interiores serán muy importantes a la hora de generar sensaciones: por ejemplo, una mesa de madera dará una sensación de calidez y bienestar, mientras que una de hierro creará un ambiente más frío y distante. Los colores son otro factor importante ya que influirán en el individuo de diferentes formas según su temperatura y tonalidad.

El segundo sentido del que hablaremos es el oído. El ruido y el silencio pueden afectar directamente a la concentración, por tanto, a la hora de diseñar unas oficinas, se recomienda crear espacios privados, como por ejemplo cabinas, para que los usuarios puedan apartarse y disponer de una zona de total silencio para realizar llamadas, reuniones o incluso conseguir un silencio total para concentrarse. Otra opción para que las personas interactúen sin molestar a los compañeros es crear espacios tipo ágora, donde se puede hablar con más facilidad y mejora la exposición de ideas o proyectos. En el caso de que se quiera incluir música, se recomienda escucharla de manera individual, ya que no todas las personas pueden concentrarse con ella y depende mucho del estilo y los gustos individuales. 

En lo que respecta al olfato, los aromas influyen en la concentración, la memoria y las relaciones interpersonales. De acuerdo con un informe de la OIT, los aromas están asociados al nivel de higiene y limpieza que existe en el entorno de trabajo. El confort y el bienestar que perciban los usuarios a través de estos olores incidirá profundamente en su tolerancia a la fatiga laboral. En este sentido, disponer de un aroma ambiental propio para la oficina puede ser una gran solución para incluir tanto en las áreas de espera y atención al cliente, como en espacios operativos y administrativos, ya que desprenden una sensación de frescura y pureza que influye en la experiencia de clientes y trabajadores por igual.

En cuanto al gusto, es importante incluir áreas de descanso que inviten a la distensión y el disfrute durante los momentos de desconexión, fomentando de este modo hábitos más saludables durante el desayuno y la comida. Por otro lado, se puede aportar por parte de la empresa alimentos naturales como la fruta o incorporar máquinas de compra con snacks saludables, que fomenten la buena alimentación y eviten las digestiones pesadas.

Por último, el sentido del tacto es probablemente el que más utilizamos en nuestro espacio de trabajo, por ejemplo, cuando escribimos. ¿Cómo utilizarlo para fomentar el bienestar? A través de las texturas. Para lograr la sensación de calma y concentración necesaria para ejecutar las tareas de forma efectiva, se deben evitar texturas rugosas y aportar por aquellas que sean más lisas y agradables para nuestras manos. 

Como hemos comentado con anterioridad, la salud y el bienestar de las personas es una cuestión fundamental para las empresas. Atraer los sentidos de los usuarios en los espacios de trabajo es una apuesta segura para crear un ambiente cómodo, relajado y saludable, que ayude a los usuarios a estar más felices en su lugar de trabajo. Un ejemplo más de cómo un buen diseño de oficinas puede dar solución a las necesidades de bienestar y cuidados que se plantean en la actualidad.

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